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Enero - Junio

8

Octubre - Diciembre

FF: ¿Y de la ética?

AD-S: Reconozco que soy un romántico y un ver-

dadero “idealista”, pero creo, ejerzo y predico la

ética. No todo vale. Hay que pedir la “venia”, esa

vieja costumbre, y no se puede ir por ahí “de cual-

quier forma” a la búsqueda y captura de clientes.

FF: ¿Hay cultura tributaria?

AD-S: No. En absoluto. Pero cuando hablamos de

este tema creo que no se hace un planteamiento

adecuado. No se trata de que en las escuelas se

expliquen los impuestos y su finalidad. Se trata de

que en las escuelas enseñen a vivir en sociedad y

a los compromisos que ello representa. No vivi-

mos solos. Y aunque queramos estar solos, no lo

estamos. En esta “isla” hay gente muy diversa.

Hay riqueza y pobreza. Hay sensibilidades distin-

tas. El problema es que hay que reaprender a

convivir. Hay que interiorizar y entender qué signi-

fica un Estado social; qué beneficios reporta a la

sociedad y a nosotros mismos; que sin riqueza es

imposible crecer y que la pobreza se lucha redis-

tribuyendo equitativamente una parte de esa ri-

queza. Y en este contexto, los impuestos tienen

una especial trascendencia. Hay pues que ense-

ñar a convivir, a compartir, a dialogar, a colabo-

rar. Esto es cultura. Lo “tributario” es una parte de

la misma. Forma parte de ese “cómo” vivir.

FF: Pero no se predica con el ejemplo.

AD-S: Este es otro de los problemas. Hoy carece-

mos de referentes “sociales”. La percepción de

“corrupción”tampoco contribuye en nada. No hay

ejemplaridad “pública” ni “privada”. Y cuando digo

“privada”, me refiero a referentes sociales en dife-

rentes ámbitos de nuestra sociedad.

FF: ¿Los contribuyentes saben los impuestos

que pagan?

AD-S: Pues creo que no. Y he de admitir que es

muy difícil. Por ejemplo, cuando pagamos Impues-

tos Especiales a través del consumo no se nos

indica qué importe corresponde a impuestos. Por

su parte, cuando pagamos el IVA al comprar o al

consumir, se produce lo que se denomina el efec-

to de “ilusión financiera”. El IVA se diluye con el

precio y no tenemos una percepción clara de que

estamos pagando impuestos. Y mucho menos

cuando se nos repercuten vía precio los impues-

tos que para quien nos vende son un coste. Pero

es más sencillo. La mayoría de los contribuyentes

desconocen el importe que se les retiene. Lo pue-

den conocer, eso sí, pero solo se interioriza el

“neto” y el premio de la “devolución” del mes de

junio en el IRPF; impuesto, este, que en la mayor-

ía de los casos ni lo pagamos realmente nosotros

porque estas personas llamadas “intermediarios”

o “retenedores” lo ingresan o anticipanpor noso-

tros. Vivimos en este sentido “anestesiados”. Es

como el TeleTac. Sabemos que hemos pagado

pero no sabemos cuánto ni lo consultamos al lle-

gar a casa. Eso sí, tenemos la percepción de feli-

cidad y rapidez. En eso, nuestrosistema tributario

actúa emocionalmente como un TeleTaC Fiscal.

FF: ¿Aconsejaría a sus hijos que fueran aseso-

res?

AD-S: Los hijos han de decidir por ellos mismos.

Dicho esto, mi hijo es mi continuador en nuestro

despacho. Y yo ni lo decidí ni le aconsejé.

FF: ¿Hay populismo fiscal?

AD-S: Sí. Hay mucha demagogia en la utilización

de determinados conceptos. La progresividad es

uno de ellos.

FF: Y por último, ¿Cuál es el reto fiscal hoy

más importante?

AD-S: Muchos. Pero si he de priorizar, éste es sin

duda la reforma integral de nuestro sistema tribu-

tario. Lo que ocurre es que con carácter previo

hemos de definir el modelo de Estado social que

queremos y su financiación. Personalmente creo

que el debate se ha de centrar en la cofinancia-

ción de los servicios públicos a través de un siste-

ma mixto: impuestos y precios públicos. Desde

esta perspectiva, y superado ese debate, creo

que, además de otras medidas mucho más con-

cretas, sería deseable un IRPF con uno o dos ti-

pos vinculando la progresividad real a la base y

no a los tipos, incentivar el crecimiento económi-

co, reflexionar sobre una ligera progresividad en

el IS en la parte más alta de la base imponible,

reformar el ISD, reorientar el IP a un impuesto

sobre los grandes patrimonios, ensanchar bases y

replantear incentivos. Y todo sin olvidar, claro, la

necesidad de “visualizar” los impuestos y la co-

gestión privada-pública de la gestión del propio

sistema.

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Entrevista a Antonio Durán-Sindreu Buxadé